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Mis destinos favoritos de viajes

Siempre me he preguntado, y seguro que vosotros también, cuáles han sido los mejores destinos a los que he viajado, y si tuviera que repetir a dónde iría?

La segunda pregunta es la fácil, salvo que ya hayáis visitado prácticamente todos los países y destinos que siempre habíais soñado, o que haya una causa de fuerza mayor (amor, amistad, …) siempre habrá un destino que evitará que quieras repetir un viaje. La primera pregunta es la difícil, ya que de todos los lugares se aprende algo que convertirá ese momento en único cuando recordemos el viaje en el futuro. Pero por difícil que sea, he conseguido preparar mi top 10 de destinos de viaje, hasta el momento. Playa, montaña, ciudad, naturaleza, urbano, en desarrollo, caos, orden … todos tienen algo especial que ha conseguido dejarme huella.

Ciudad de Melbourne

Ciudad de Melbourne

Melburne. Capital del estado de Victoria y seleccionada como una de las mejores ciudades del mundo para vivir, por su calidad de vida, oportunidades y alternativas que proporciona. Rezuma un espíritu europeo y cultural, quizás por la gran influencia victoriana (en edificios y jardines) y la mezcla de razas. Mis recomendaciones, recorrido en tranvía gratuito, Federation Square, Victoria market, Lygon St, Little Italy restaurant, Melbourne Supper Club.

Playa Las Catedrales - Lugo

Playa Las Catedrales – Lugo

Playa Las Catedrales. Situado en el norte de la provincia de Lugo, municipio de Ribadeo, en la costa de la Mariña Lucense, se encuentra uno de los destinos más majestuosos. El viento y el mar Cantábrico han pulido las rocas hasta formar este impresionante conjunto natural. Mis recomendaciones, recorrer el paseo marítimo de la costa, degustar una mariscada en alguno de los restaurantes de Foz, Barreiros, pasear por la playa, fotografiar los arcos de las rocas.

Whiteheaven beach - Australia

Whiteheaven beach – Australia

Whitesunday. Se trata de un parque nacional en Queensland que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Situado en la Gran Barrera de Coral, son un conjunto de islas donde disfrutar de frondosos bosques tropicales, espectaculares playas y bahías. Mis recomendaciones, alojarse en Airlie Beach, visitar Whiteheaven Beach, excursión a la Gran Barrera, snorkling, buceo.

Glaciar Franz Josef en los Alpes neozelandeses

Glaciar Franz Josef en los Alpes neozelandeses

Alpes de New Zeland. Cordillera situada en la isla sur de Nueva Zelanda, separa la costa oeste de las llanuras de Canterbury. Forman una serie de parques naturales, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Mis recomendaciones, visitar y recorrer glaciares como el Franz Josef, visitar pueblos como Hokitika, atravesar los Alpes en el Tranz Alpine, degustar vinos de la zona, comida natural y mucho, mucho “hiking”.

Playa el Palmar - Conil

Playa el Palmar – Conil

Conil. Situado en la provincia de Cádiz al sur de España en la denominada Costa de la Luz. Las maravillosas casas blancas y calles estrechas son la seña de identidad de este pueblo típico marinero del sur de España. Mis recomendaciones, disfrutar de las fantásticas playas y calas recorriendo en coche/moto la costa, perderse por las calles de Conil, degustar la comida en las terrazas de los restaurantes, entrar a un tablao, deleitarse con la puesta de sol en la playa, comer en un chiringuito.

Y hasta aquí mis primeros 5 destinos favoritos, mientras preparo los restantes, decidme, cuáles son los vuestros?

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Australia

Reconozco que venía con cierta predisposición negativa hacia los australianos pero he de reconocer que durante los días que pasamos allí esto cambió por completo. Puede que el hecho de recuperar mi iPhone haya influido 🙂
Las distancias enormes, si te quieres mover con fluidez lo mejor el avión, si tienes tiempo suficiente abundan los alquileres de furgonetas. El coste de vida, alto, yo creo que más que Europa.

Gracias a Ling por ser una excelente anfitriona, por acogernos como amigos de toda la vida, por el entusiasmo y por hacer que los días fueran una sucesión constante de actividades.
Sydney es la imagen del poderío empresarial y económico de Australia. Lo demuestra su espectacular sky line de oficinas y empresas, sus tiendas de marca y diseño, el fluir constante de gente por la calle, tiendas, bares, restaurantes. Pero también es una ciudad que muestra abierta a multitud de culturas sobre todo asiáticas, donde se toman vinos y cervezas después del trabajo. Sin embargo, tendría que mejorar el sistema de transporte publico, sobre todo el tren/metro…indescifrable. Los taxis carísimos, te dejas en un trayecto mas de 30€ fácilmente.

Bahía de Sydney

Bahía de Sydney desde el Harbour Bridge

Es imprescindible visitar el Opera House, y de paso tomarse algo en el Opera bar. Cuando estás delante te das cuenta de lo extraordinario de la estructura, completamente cubierto de baldosas de cerámica blanca que lo hacen brillar con la luz del sol. Desde el muelle en The Rocks es la mejor zona para fotografiarlo.
El puente sobre la bahía es una maravilla de la ingeniería y ofrece vistas de toda la bahía. Eso si el viento que sopla fuerte hace difícil avanzar. Se puede subir a los pilares principales y desde allí caminar por la estructura de cables tensores (unos 12AUD).
En esa zona esta The Rocks. Un conjunto de calles repletas de restaurantes de diseño, tiendas de souveniers, joyerías y pubs, entre ellos el Australian Hotel  que tiene en la carta pizza de cocodrilo y canguro que merece la pena probar, así como sus tablas de degustación de cervezas.
El fish market, aunque un poco alejado del centro es el lugar ideal para comer pescado fresco. Tan sencillo como recorrer los puestos seleccionando y comprando el pescado que se desee (gambas, calamares, langosta, púlpitos, cigalas, sashimi, etc) y luego te lo comes en unas mesas al aire libre. Peligro!! las gaviotas atacan para conseguir el botín de tu comida, así que hay que estar constantemente al quite!
Watson Bay, una zona de playa y relax a la que se puede llegar en bus o ferry. Puedes degustar un excelente fish &chips en el Doyles fishermans y luego tomarte una copa en el Cruise cafe, y todo eso contemplando la puesta de sol y en la pequeña playa de la bahía. Al otro lado de la carretera que te lleva hasta ahí, donde está la parada de los buses, la costa abrupta donde rompen las olas.
Las Blue Mountains, son una muestra portentosa de la naturaleza y del paso del tiempo. Situadas a 1,5h de Sydney, se divisan en todo su extensión desde un mirador. A la izquierda hay un camino para llegar a las three sisters (que son tres picos). El camino no es difícil, pero cuando empiezan las escaleras ojo…hay que tener cuidado y sin tienes vértigo no es recomendable. El pueblo de Leura, que es el más cercano, tiene variedad de restaurantes y tiendas. Excelente para un paseo relajante después de un trekking por las Blue Mountains.
Bondi Beach, mito del surf en Australia! Playa a la que se puede llegar en autobús desde Sydney.
Ah, y sin olvidar el Love Lilly Divine, un local de estilo español de vinos y tapas, incluidos salchichón, lomo, quesos…Los vinos son buenos, y caros.
El hotel, DeVere, bien situado para acercarse al centro andando, pero pésimo el servicio y la habitación.

Great Ocean Road

Ruta desde Melbourne. La Great Ocean Road

Temprano, muy temprano nos acogió Melbourne. Una ciudad más acogedora que Sydney, quizás por su menor tamaño.
El sistema de tranvías es sencillo, aunque resulte extraño que los usuarios atraviesen los carriles de los coches para subir. Hay uno gratuito que hace un recorrido por los lugares principales de la ciudad, ideal para hacerte una composición de lugar (se puede coger en Federation Square).
Desde Federation salen todas las calles principales de la ciudad, que es muestra absoluta del poder asiático, abundan los restaurantes y tiendas de ropa.

Hay una zona solo de tiendas para backpackers y otra zona para motoristas, de hecho una tienda con repuestos y piezas originales para motos antiguas.
Hicimos la visita al Victoria market, con la mala suerte de que cierran los lunes, así que tocaba sushi parar compensar, verdad Carlota?
En la calle Lygon St. hay una serie de restaurantes italianos, nos decantamos por el Little Italy, y fue un acierto total!
En frente del parlamento de Victoria esta el Wine Shop donde te puede atender Lobezno, si, si…todas loquitas 🙂
Y para cenar, un local mítico de la ciudad muy recomendado, el Melbourne Supper Club. Difícil de encontrar ya que solo un mini cartel en una puerta lo indica. La decoración a base de sofás de piel, sillones y diversos rincones iluminados con velas, le dan un toque romántico, íntimo y selecto. Algo similar a un club de jazz escondido en los bajos de un almacén. En la carta tienen más de cien vinos! La elección de Carlota, perfecta!
El hotel, The Albany, es el hotel de rock. Todas sus paredes decoradas con fotografías de grupos míticos, Rolling, Sting, Elton John, The Beatles,…Es pequeño y acogedor, y está bien de precio.

Excursión por la Great Ocean Road. Excursión a través de Go West (125AUD/per), en un autobús con una serie de paradas establecidas. El conductor, además de ir de rallie por una carretera de costa, nos iba contando la historia de los lugares más emblemáticos. El punto final son los doce apóstoles, que a pesar de estar plagado de orientales haciendo fotos a todo bicho viviente y por nacer, es espectacular y una maravilla de la naturaleza.
Este recorrido por la costa permite admirar playas, acantilados, bosque australiano, descubrir koalas y visitar pequeños pueblos de veraneo, y zonas de culto al surf. Las playas aptas para el surf son aquellas que cuentan con una señal con dos banderas, eso significa que están vigiladas. Yo no soy un experto, pero las olas en algunas de ellas eran bastante grandes.

Tocaba playa en Australia. En Airlie Beach, Hamilton Island y Whiteheaven Beach. En la zona de Whitsunday Islands, todas las islas habitadas son perfectas para perderse y desconectar del mundo. La forma más sencilla de llegar es en avión a Hamilton Island, principal aeropuerto de la zona, y desde ahí en ferry. Hamilton es una pequeña isla que en sí es toda un gran resort con bungalows desperdigados. Así que nuestra base fue Airlie Beach.
Un ferry (fantasea) y un shuttle te llevan hasta el pueblo. Es una zona de veraneo, surferos y mochileros.

Whiteheaven beach

Whiteheaven beach en Whitsundays Islands (Queensland)

Su playa no es muy espectacular pero cumple. Como todo pueblo de veraneo abundan los bares y restaurantes, por las noches con música en directo de algún cantante ya entrado en años o nueva promesa local. El Beaches para cenar….. Tiendas de souvenirs, hostales, hoteles y resorts, además de multitud de ofertas con excursiones de uno o varios días por las islas y la gran barrera de coral, buceo, pesca, snorkling.

Decidimos que no podíamos desaprovechar la ocasión de visitar una de las diez mejores playas del mundo según dicen, Whiteheaven Beach. Es un parque natural, y solo se llega en barco (propio o mediante excursión). Tampoco te puedes adentrar en la isla sin un guía. La arena de cuarzo casi 100% puro, es de un blanco tan brillante que es difícil dejar de mirarla por el contraste con la vegetación. La excursión no es barata (146AUD/per) pero desde luego merece la pena. La otra opción era ir hasta la gran barrera de coral, bueno, queda apuntado para la próxima ocasión.
El hotel, Whitsunday on The Beach, excelente. Apartamentos amplios, limpios y perfectamente acondicionados. El personal atento, amable y muy profesional buscando siempre la mejor opción, un acierto total.

Darwin, una noche en los Botanic Garden Apartments, que están situados a la entrada de los jardines botánicos, como dice su nombre, pero lejos del centro. Tiempo húmedo y caluroso, fue la última parada en Australia, desde allí nos esperaba Indonesias, las Gili y Lombok.

Cervezas; mis favoritas la James Squire y Carlton draught. La Victoria (VB) tampoco está mal.
Se me olvidó incluir en el anterior post, las de Nueva Zelanda, la Speights es la cerveza local. Al igual que las de Australia, todas sin mucha graduación y poco gas.
Los vinos, es un tema para Carlota. Mi preferencia, los blancos, y los de NZ todos muy suaves.

Me gustó Australia, Sydney, Melbourne, Great Ocean, Whiteheaven, y las zonas de playa! Si, definitivamente creo que es un destino al que volver en el futuro…

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New Zealand vol. 2

A punto de finalizar la fase Australiana, tenía pendiente terminar Nueva Zelanda.

La vuelta a Christchurch, apenas 45min de vuelo desde Hokitika, un pueblo rural donde la vida transcurre tranquila y relajada. Siendo domingo no había nada abierto y encima llovía, así que visitamos el National Kiwi Centre donde una entrañable anciana además de darnos palique se esmeró en atendernos. Allí vimos al orgullo nacional de NZ, el kiwi!
Ah! Antes de llegar a Hokitika el bus realizó su parada “obligada” en Pukekura. Un pueblo de dos habitantes que regentan, por decirlo de alguna manera, un bar/restaurante/souvenirs (Bushmans) que mas bien parecía un templo de caza y de lo irónico que rozaba lo desagradable. Carlota tiene alguna prueba gráfica…

Christchurch, destrozado por el terremoto de febrero, tiene cerrados prácticamente todos los accesos al centro. Tiendas, restaurantes, bares, pubs, marcados con pintura como edificios que corren el riesgo de derrumbarse. Es realmente triste y muestra la magnitud del seísmo que afectó a la ciudad. La opción fue por tanto los jardines botánicos, un parque ideal para un paseo entre la vegetación autóctona que está atravesado por el río Avon, y donde se suceden las batallas de patos!
Comida en el Pegasus Arms viendo un partido de rugby, y ya estábamos listos para Auckland.
Gracias Ngarie por tener la habitación perfectamente preparada, ha sido como estar en casa. Su desayuno completamente homemade, muesli, pan, y sus detalles para los picnic, vino de NZ incluido. Un bed&breckfast& en Christchurch que no busca mucha publicidad para mantener ese toque casero y acogedor.

Auckland, era la ciudad tomada por los seguidores del mundial de rugby, argentinos, irlandeses, samoanos, australianos, ingleses,…que tenían su propia zona restringida en el puerto, como nosotros la tenemos en Colón para los partidos de la roja.
Existe variedad de ferrys que navegan por toda la bahía, entre las distintas islas como Rangitoto, o ciudades como Devenport. Ya que el tiempo no acompañaba nos decidimos por una ruta a través de la bahía que ofrece buenas vistas de la ciudad. Tienen varias paradas para contemplar una naturaleza exuberante con paisajes de montañas, campos y bahías. Ah! y ovejas, porque si algo abunda en NZ son las ovejas (unos 40mill). Los cruceros salen del puerto y no hay problema con las reservas de un día de antelación o el mismo día, siempre que se tenga claro los días hábiles.
Descubrimos en Auckland, bueno Carlota descubrió, el Food Alley. Unas galerías de mini restaurantes asiáticos donde puedes degustar sushi, coreano, thai, europeo,…por unos 20NZD. Definitivamente el mejor sitio para comer, rápido, variado, barato y asiático.
La Sky Tower, situada en la Sky City, tiene en la parte baja una zona de souvenirs donde las referencias a las películas rodadas en parte en NZ (El señor de los anillos, district 9,…) son lo más interesante. Si se quiere subir a la torre son 28NZD/per.
La calle principal (Queen St.) es la zona principal de tiendas y se pueden encontrar desde tiendas de souvenirs regentadas por asiáticos a Gucci, también tiendas de ropa, bancos, restaurantes, oficinas, etc. Sin embargo, si te adentras por las calles laterales te encuentras cervecerías y tiendas menos masificadas.
La visita al museo de Auckland (bus verde del city link) es indispensable si se quieren conocer los orígenes de los pueblos del pacifico, cultura Maorí, las batallas de los “kiwis” y el recordatorio de todas las víctimas de las guerras mundiales. El espectáculo Maorí tiene un coste de 25NZD.
Por la zona del puerto hay multitud de restaurantes, algunos de diseño y otros no tanto, que no son realmente baratos pero tienen buenas vistas y ofrecen menús basados en pescado o pasta. El Snapdragon fue nuestra elección, con un local agradable aunque un poco oscuro. Los vinos excelentes, como en toda NZ.
También aquí te puedes encontrar un restaurante español, como fue el Bonita, con vinos (alguno español) y tapas españolas (tortilla, chorizo, churros…). Después de un vino de NZ aquí, la cena en el italiano de moda? Prego, con una chimenea en el centro, buena comida y vino, aunque muy ruidoso. El servicio realmente atento y por supuesto el nombre de Carlota hizo estragos 🙂
El hotel (Auckland City Hotel) recomendable por sus habitaciones pero el personal no es muy amable.

Paihia, zona de playa a la que se llega en bus (Intercity o nakedbus) a buen precio.
Existen diferentes compañías de ferrys que ofrecen excursiones de un día por la zona de Bay of Islands, en las que se pueden ver delfines (y nadar con ellos siempre que las condiciones los permitan), orcas y ballenas. Tuvimos suerte y los vimos! (salvo ballenas) aunque imposible nadar porque el grupo de delfines llevaba crías.
El bar 35 degrees South al lado del embarcadero para disfrutar del “catch of the bay”, que es una buena opción para comer pescado. Mereció la pena cenar por el ambiente durante el partido de rugby con paliza de los All blacks vs. Japón.
Es zona de backpackers y familias, y después de visitar todos las tiendas de souvenirs y arte, que son unas cuantas, merece la pena relajarse en la playa contemplando la bahía con sus islas.
El hotel, Pahia Pacific, con habitaciones muy amplias, piscina y spa (pequeños).

Siguiente parada era Christchurch, pero dado que no tiene prácticamente posibilidades, buscamos una alternativa. Akaroa es una buena opción. Un pueblo de origen francés, que se nota por las banderas de algunas casas (estilo colonial). Pueblo con restaurantes y tiendas, muchas de decoración donde lo típico es el fish and chips, en el The trading Rooms estaba buenísimo!
La carretera, con curvas, es perfecta para hacerla en moto, y lo demuestran todos los motoristas que nos encontramos. Un pueblo tomado el domingo por Harleys, Ducatis, Suzuki…y algún viejo “angel del infierno”, como echo de menos conducir la moto!

Al día siguiente salíamos hacia Sydney a las 6 a.m. pero esa es otra historia.

Nueva Zelanda, me gustaría volver, eso si, cuando sea verano. La amabilidad de su gente, la belleza brutal de sus paisajes, la tranquilidad de sus ciudades y pueblos invitan a que haya en el futuro una segunda ocasión.
Carlota prefiere Australia, pero eso será otra historia que contará ella…

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Viaje a las antípodas según Carlota

La aventura comenzó un martes 6 de septiembre. Yo salí de mi casa con mi mochila trolley (de que otra forma podía ser? ) y muchas ganas de conocer la otra parte del mundo. El viaje es cortisiiiiisimo ( apenas entre pitos y flautas 2 días de viaje), pero sin duda el destino final merece eso, aunque no diré que mas…
Una vez llegamos a NZ lo más agradable fue estar en un B&B en el que nos hicieron sentir como en casa. El desayuno hecho íntegramente (pan y muesli incluidos) por la dueña y que a la vuelta nos estuviera esperando con una botella de vino y dos copas, no tiene precio. Lo peor fue encontrarnos una ciudad como Christchurch completamente destrozada por los terremotos y en la que han demolido o van a demoler el 60% de los edificios históricos.
La segunda parada fue Franz Josef para ir al glaciar y darlo todo. Que os voy a contar sobre esa experiencia. A más de una/o se os hubieran saltado las lágrimas de verme de Dora la Exploradora con mis crampones y todo. Tiembla Calleja!
Luego tocaba subir al norte de NZ, con la esperanza de que las temperaturas fueran más agradables que en la isla sur, porque madre mía el frío que he pasado, y todo en pos de la aventura!!!
Primera parada Auckland en el norte, frío y lluvia infernal los 3 días pero ellos en chanclas y manga corta, olé ahí! Una ciudad muy animada, sobre todo porque es una de las sedes del mundial de rugby que se está celebrando ahora. Lo mejor el Food alley que descubrimos y en el que teníamos al alcance de la mano toda la comida asiática a un precio más que razonable. Creo que me he alimentado a base de sushi básicamente…yummiiiiiii!
La siguiente parada fue Paihia al norte de la isla norte, una zona de playa estupenda en la que inocentemente pensé que haría calorcito. Pues no y encima lloviendo! Pero a una exploradora como yo, nada le contraría 😉
Eso sí tienen unas playas y una naturaleza espectaculares. Cogimos la excursión para ver y nadar con los delfines, como está mandado, pero lo de nadar ná de ná. Tienen una regulación muy estricta y como los delfines estaban con sus crías fue imposible lanzarse al agua. Lo único que me falta es que me detengan por violar alguna ley medioambiental.
Nuestro periplo NZ acabo en Akaroa, otra zona de costa pero esta vez en la isla sur. Por lo menos esta vez hacía sol, lo cual agradecimos bastante, sobre todo yo!
Y ya emprendimos el camino hacia Sydney pero eso es otra historia…
Lo mejor de NZ aparte de su naturaleza es su gente. Dudo mucho que en otra parte del mundo encuentres gente más amable y más dispuesta a ayudarte…
Excepto un bar que nos encontramos en la carretera que era la excepción que confirma la regla. Daban mucho miedo, pero eso da para otro post y ahora toca desayunar ligerito como lo hacen aquí. Huevos, bacon, salchichas y si te descuidas te ponen noodles!
La próxima vez más y mejor!
Carlota

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New Zealand vol. 1

Después de 36 horas llegamos a la otra punta del mundo. Son alrededor de 25 horas de vuelo, así que nuestros cuerpos estaban completamente destrozados! Las continuas comidas en los aviones, los transbordos y los cambios de horario no ayudaron a mejorar la situación.
Sin embargo, merecía la pena sin duda alguna, y esto no ha hecho mas que comenzar.

Llegada a Christchurch a las 14h del 8 septiembre, tiempo nublado y ligera lluvia nos reciben. Lo primero es pasar la aduana, para lo cual se invierte casi una hora entre colas, revisiones y controles (ojo si se llevan tiendas de campaña, botas de montaña, etc y por supuesto nada de comida), eso si, muy amables.
A la salida de la terminal internacional, necesario el cambio de moneda $NZ. Una buena opción es la credit cash (tarjeta aceptada en tiendas, restaurantes, etc) aunque tiene un coste de 10$ es más seguro que llevar todo el cash.
Para llegar a la ciudad, la mejor opción y más barata son los shuttle, que por 20$ te llevan a tu punto de destino.

En Christchurch, asolada por el terremoto todavía se notan por toda la ciudad sus efectos, hay calles cortadas y otras en reconstrucción tiendas, bares y restaurantes cerrados. Poco a poco irán recuperando la ciudad, eso dicen, pero se nota un cierto estado melancólico. La ciudad sufre continuos temblores pero el de febrero fue devastador y sin aviso. Los próximos días podremos explorar algo mas de la ciudad.
Nos alojamos en el Wish B&B. Se trata de un hospedaje que la señora Ngarie tiene con 5 habitaciones en su casa. Con baño, ducha, calefacción, detalles como sus galletas homemade, nevera, detalles de decoración, convierten su habitación doble en única! Ella prepara el desayuno, con productos naturales y no le falta detalle. Dispone de un porche para tomar un té, café o vino contemplando la puesta de sol, una sala de lectura, una de televisión, además de cuadros que decoran toda la casa. El precio se ajusta al servicio ofrecido. Ademas la amabilidad de Ngarie es absoluta, con detalles como invitarnos a una copa de vino NZ, llevarnos hasta la estación de tren u ofrecerse a enseñarnos la ciudad.

El camino hacia Franz Josef, tiene diferentes alternativas, en nuestro caso a través del tren Tranz Alpine, que va desde Christchurch hasta Greymouth a través de los Alpes de NZ. Espectacular recorrido, paisajes increíbles, en un tren cómodo y que proporciona continuas explicaciones sobre el recorrido por megafonía. Bar en el tren y paradas para estirar las piernas.
Una vez en Greymouth, se coge el bus de línea hasta Franz Josef. El único inconveniente es que al ser de línea tiene continuas paradas, por lo que el viaje se alarga unas 4h. También en este caso el conductor ofrece explicaciones sobre lo que vemos a lo largo del recorrido. El recorrido paralelo a la costa oeste, con una parada significativa en Hokitika para comer. Se trata de un pueblo de unos 1000 hab anclado en los 80-90 y con variedad de tiendas de jade. A la vuelta nuestro vuelo sale de su aeródromo. La compañía de buses es Intercity, y en el destino te llevan hasta la puerta de tu hospedaje.

Franz Josef, creo que sería el prototipo de ciudad y actividad de la isla sur de NZ. No superará los 200 habitantes, que viven prácticamente del turismo que genera el glaciar. Excursiones, vuelos en helicóptero, quads, hot pools, forman parte de la oferta del pueblo. Los restaurantes abundan, aunque son bastante caros, y como si de una estación de ski se tratara la mayoría compra en el supermercado aprovechando la oferta de moteles y hostels de backpackers que permiten cocinar. Probamos Ice coffee, Beeches, The Landing, si lugar dudas este último el mas recomendable.

Alojamiento en el Chateau Franz. Puedes elegir entre backpackers y motel. Es de lo mejor en precio y las habitaciones están bien equipadas, bańo, cocina, tv, acogedoras. Lo único la calefacción, que debería estar funcionando para tener las habitaciones preparadas para los huéspedes.

La excursión al glaciar con Franz Josef Glacier Guides. Una de las mejores que he realizado, y todo un reto para Carlota que supero con creces!! Half day, son alrededor de 4,5h incluyendo una ruta por el glaciar. Equipamiento proporcionado por el local (botas, calcetines, guantes, gorro, crampones, raincoat y pantalones), y es indispensable!
Tuvimos la mala suerte de que nos estuvo lloviendo durante toda la excursión por lo que la sensación térmica bajó drásticamente, pero eso no resta espectacularidad a los paisajes y naturaleza del glaciar, cascadas, el río, bosque.
Ver y caminar sobre un glaciar, tocar sus paredes heladas, sentir como se clavan en el hielo los crampones y no digamos hacerlo acompañado de tu pareja de aventuras, increíble (gracias Carlota por compartirlo conmigo!)

Mañana volvemos (bus & vuelo) hacia Christchurch antes de saltar hacia la isla norte en Auckland…así que seguiremos contando nuestro camino a lo largo de este viaje!

Ah! Por supuesto, todo aderezado con la copa del mundo de rugby!!!! We support the All Blacks!!!! 🙂

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