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Descubriendo La Rioja, deporte y gastronomía!

Tenía pendiente conocer la Comunidad de La Rioja, así que cuando los amigos de Minube me propusieron este viaje fue una alegría por partida doble, tener la oportunidad de descubrir esta tierra y por hacerlo en buena compañía.

Sierra de la Demanda

Sierra de la Demanda

Llegamos ya entrada la noche a Logroño, fresca y lluviosa, nos dirigimos directamente a una de las calles emblemáticas de la capital riojana, la calle Laurel. Similar al resto de zonas de tapeo de otras ciudades (la zona de la Plaza Mayor en Salamanca, Rúa do Franco en Santiago, la zona de El Tubo en Zaragoza, etc…) esta calle es una sucesión continua de bares, tascas y restaurantes, donde degustar buenas tapas acompañado de extraordinarios vinos. La ruta nos llevó por el bar Donosti, donde probamos el embuchado de cabrito, el Tío Agus, donde hay que catar el pincho “tío Agus”, el bar Jubera, con sus fantásticas patatas bravas, y la taberna del tío Blas, aquí hay que saborear las croquetas buenísimas de calamares en su tinta.

Al día siguiente nos dirigimos hacia unas bodegas de importante linaje, las C.V.N.E. más conocidas como Cune.

De camino nos detuvimos antes en el pueblo de Briones desde el cual pudimos divisar la Sierra de la Cantabria, con sus cumbres nevadas. Caray, es un espectáculo digno de ser visto. También el puente de Briñas, que ofrece una panorámica maravillosa.

En las bodegas, hay que agradecer a Marta su amabilidad y magníficas explicaciones sobre el nacimiento e historia de estas bodegas centenarias. Tuvimos además la suerte de poder contemplar sus joyas, como la

Bodegas CVNE

Bodegas CVNE

nave diáfana de 800m2 diseñada por Eiffel (si, si, el que diseñó la Torre en Paris), donde se realizan diferentes eventos, además de adentrarnos en una de sus bodegas, un tesoro donde se guardan más de 100 años de historia de la industria enológica, una colección asombrosa y recubierta por el moho que preserva las condiciones ideales para estos gran reservas. Se culminó la visita con una cata, un blanco, el Monopol y un crianza.

Si hay algo por lo que también destaca La Rioja es por su gastronomía. En este caso, en el restaurante El Terete en Haro. Con 136 años de historia y la quinta generación de la familia dirigiendo el restaurante, ofrece un delicioso cordero al horno tradicional. Además de los numerosos salones dispone de una bodega propia, fundada a finales del XIX y situada por debajo del propio restaurante.

Ezcaray

Ezcaray

Llegamos al Ezcaray. Municipio situado en la parte alta del valle del Oja en la Sierra de la Demanda. Fundamentalmente dedicado al turismo, en verano triplica su población y en invierno se incrementa los fines de semana gracias a la estación de Valdezcaray. Destaca también su industria de la madera (butacas, muebles, etc). La gran cantidad de actividades aseguran que se disfrute durante los días de estancia, esquí (en invierno), pesca, senderismo, gastronomía, pueblecitos de montaña, etc. vamos, que no podréis aburriros.

Visitamos la aldea de montaña de Zaldierna, situada en plena Sierra de la Demanda. Un precioso pueblo con un alojamiento rural, que está a unos 20minutos de Ezcaray, así que se puede visitar en el día.

Otro rincón de interés es la ermita de Santa Barbara. Situada en el camino Valgañón, se sube por una carretera en zig-zag, y tiene zona para merendero, aunque en esta ocasión estaba completamente cubierto por un manto de nieve. Desde la cima se puede divisar el pueblo de Ezcaray y unas portentosas vistas de la Sierra de la Demanda.

La cena en el restaurante Echaurren que además es un hotel. Se trata del restaurante original ya que en el 2.001 se creó El Portal, situado en el mismo edificio, su especialidad es la cocina vanguardista y posee una estrella Michelín. Crema de verduras, pimientos y hongos con huevo, lubina, redondo de ternera y merluza a la romana fue nuestro exquisito menú. Todo un lujo para el paladar. El postre, uno que nos

Ermita Santa Barbara

Ermita Santa Barbara

dijeron llevaba la friolera de doce años en el menú, tarta de queso de cameros, deliciosa!

Este viaje, en la estación de invierno, estaba enfocado hacia las actividades de esta época del año, y en particular el esquí, así que tocaba visitar la estación de Valdezcaray. Se trata de una estación pequeña, agradable y acogedora para disfrutar en familia, situada en el corazón de la Sierra de la Demanda. Completamente reformada en los años 70, con 22 pistas y 22km es ideal para quitarte el mono del esquí en un fin de semana, además está a tan solo 3,5h desde Madrid. Con tres cotas, en 1.500m, 1.600m y 1.800m ofrece todos los servicios, ludoteca, autobús blanco, etc.  Desde aquí se divisa el pico de San Lorenzo, que es la cumbre más alta de la sierra. Muchas gracias a Gonzalo y Aguchi por su dedicación y paciencia!

Zaldierna

Zaldierna

Llegaba el momento de despedirse, y volvíamos a Logroño y a su calle Laurel. En este caso disfrutamos de una estupenda cena en el restaurante La Tavina @latavina. Con tres plantas, en la primera está la barra para saborear los vinos y pinchos, en la segunda está la vinoteca con una mesa en el centro donde puedes comprar tu botella de vino y disfrutarla, finalmente en la tercera planta se encuentra el restaurante con unas 7-8 mesas, recogido y sencillo. Probad la piruleta de cerdo, degustación de queso, y el salmón, todo acompañado de excelentes vinos Sierra de Cantabria y Marques de Vargas.

Los alojamientos en los apartamentos Ezcaray @ezcaray  acogedores, equipados y muy bien situados. Individuales o dobles, con cocina completa tienen un diseño acogedor y moderno en el que te sentirás realmente cómodo. Andrea y su madre os tratarán como a uno más de la familia. wifi gratis. Por todo esto muy recomendables. El hotel Portales situado en pleno centro del Logroño, a 10 minutos de la calle Laurel y de la concatedral de Santa María la redonda. Habitaciones elegantes, sencillas y perfectamente equipadas, con wifi gratis.

Definitivamente este viaje me ha descubierto una Comunidad extraordinaria, acogedora, llena de vida y actividades. Os aseguro que habéis ganado un fiel seguidor para el futuro!

En este link os dejo los rincones que hemos descubierto y visitado durante el viaje (plan en Minube del viaje ). Gracias a la La rioja turismo por cuidarnos tan bien. Encantado de compartir esta ruta con mis compañeros de viaje AinaraIgnacio y Guille, ha sido un placer realizar este viaje con vosotros y espero disfrutar de muchos más!

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Irishtrip, conociendo Irlanda, vol. II

Cuando viajas por Irlanda te arriesgas a que un aguacero descargue sobre ti y te deje completamente calado. Eso fue precisamente lo que nos sucedió a Kevin y a mí cuando volvíamos al B&B, así que tuvimos que cambiarnos hasta los gayumbos!

La ciudad de Galway nos acogió con su meteorología más autóctona, viento, frío y lluvia, propia de una ciudad costera del oeste. Ciudad cultural que tuvo su época de esplendor gracias al comercio con Portugal y España, hasta el x. XVII que entró en decadencia, período que Dublín aprovechó para emerger como puerto importante.

Gaviotas en Galway

Gaviotas en Galway

Siguiendo la recomendación de la dueña del B&B almorzamos en el “Ard bia café restaurant” , un local agradable y con decoración hogareña de diferentes tipos y estilos de mobiliario. Puede llegar a ser un tanto claustrofóbico ya que está en un viejo edificio situado al lado del dique de entrada a la ciudad, y los techos son bastante bajos en algunas de las habitaciones. Las paredes están repletas de libros, entre los que destaca uno con recetas del propio restaurante, que por supuesto se puede comprar. La comida una mezcla entre casera, puchero, sándwiches, ensaladas y platos de pescado. Bien el precio y servicio.

Hay que perderse por las calles repletas de pubs y restaurantes, muchos de ellos con música tradicional irlandesa en directo (sobre todo a partir de las 17h-18h), que se disfruta al máximo con una pinta de Guinness.

Todavía quedan los restos de las murallas de la ciudad, cerca del Spanish Arch, situado al lado del puerto antes de entrar en las calles centrales de la ciudad.

En caso de que queráis buscar regalos y recuerdos hay multitud de tiendas de artesanía local como Barnagifts con regalos originales, complementos, marcos, espejos, etc.

Durante todo este viaje, el momento más esperado del día, llegaba con la hora de las pintas y el recorrido por los pubs. En esta ocasión disfrutamos del espumoso orgullo nacional y la música de guitarras, violines y gaitas en el Tig neatchan pub un local pintoresco y acogedor situado en la calle central, la segunda parada en el Taaffes pub aquí la música es el punto central del pub. El Tig Coeli un fantástico pub, con una terraza lateral cubierta.

Para cenar, Oscars seafood bistro al ser una ciudad costera, degustamos unos excelentes mejillones además de que la carne estaba exquisita también. Si buscáis un local atractivo y con un menú apetitoso donde cenar, este es vuestra opción!

Acantilados de Moher

Acantilados de Moher

Vuelta al B&B a descansar y reposar las pintas, al día siguiente nos esperaba un viaje exigente por las sinuosas y tortuosas carreteras irlandesas, los acantilados Moher siguiente objetivo.

Para llegar a los acantilados de Moher atravesamos varios pueblos y ciudades irlandesas. La primera parada desde Galway fue Kinvara, siguiendo la carretera que bordea la costa, N18 y N67, éste es un idílico pueblo costero del oeste de Irlanda. Fantástico ver el contraste entre el verde estridente de los campos y el azul oscuro del mar del Atlántico Norte. Estiramos las piernas y café con tarta que nos ayudó a seguir el resto del viaje.

Atención, aquellos que os mareéis al viajar en coche por carreteras estrechas y tortuosas id provistos de suficientes pastillas contra el mareo, estas carreteras se las traen.

Siguiente parada fue Ballyvaughan otro pequeño pueblo costero siguiendo la N67 de la costa. Llegamos a Doolin, situado en la costa noroeste en la región de Shannon, condado de Clare. Está situado a 8km de los acantilados de Moher, nuestro destino final. El pub Fitzpatrick’s es perfecto para descansar después de un paseo por el campo y la costa de este pequeño pueblo. Llegamos a nuestro destino, Cliffs of Moher  una atracción turística de primer nivel, donde los acantilados penetran en el mar con la agresividad de unos cuchillos afilados, y la mezcla de los tonos verdes y azules le da un aspecto salvaje a todo el entorno.

El precio de entrada de los acantilados son 6€, e incluye el parking, ya que no hay espacio para aparcar el coche. Aunque parezca excesivo, el mantenimiento de las instalaciones (construidas bajo la montaña para minimizar el impacto) y conservación del entorno los valen.

Para comer, el Vaughans Anchor Inn  fue una gran elección. Excepcional para comer marisco que es el plato principal, tiene también habitaciones en las plantas superiores y pub al lado del restaurante. El restaurante ha recibido varios premios, y la verdad por el aspecto, calidad, presentación y entorno son merecidos. El fish and chips muy rico.

Waterville

Playa en Waterville

Nuestro destino final era Killorglin, condado de Kerry, pero antes parada en Adare en el condado de Limerick. Es una ciudad pequeña pero de las más bonitas, y es considerada como un patrimonio nacional irlandés. La calle principal, donde está la oficina de turismo tiene casas al más puro estilo de arquitectura local, con casas bajas de tejados de paja. Es famosa también por sus campos de golf, aquí se jugó el Open de Irlanda del 2.007 y por celebraciones de boda, de hecho encontraréis multitud de tiendas dedicadas a ello. El castillo de Desmond está en esta pequeña villa irlandesa.

De nuevo por las tortuosas carreteras, llegamos cuando estaba anocheciendo a Killorglin. Allí nos esperaba la familia de Kevin, sus tíos y su adorable perro “flufy” Si en alguna ocasión tenéis dudas sobre el carácter de los irlandesas, esta familia es el claro ejemplo de la amabilidad, hospitalidad y sencillez. Además disfrutamos de espectaculares cenas, cordero, solomillos, postres caseros y todo acompañado con buenos vinos! Fueron dos noches geniales en las que nos sentimos como en casa.

A la mañana siguiente, nos despertamos con la resaca de la contundente y deliciosa cena de la noche anterior, así que tras un desayuno ligerito nos dispusimos a recorrer el anillo de Kerry. Se trata de un circuito turístico dentro del condado de Kerry. Incluye diversos ciudad desde la que salíamos, Killorglin, Killarney, el Parque Nacional de Killarney, los lagos de Killarney

Llegamos a la bahía de St. Finians, una pequeña playa rodeada de montañas y verdes praderas. Allí encontraréis una fábrica de chocolate,  Skelligs Chocolate,  un pequeño negocio familiar que se dedica al chocolate, podéis comprar de todo! En el camino a través de la costa se divisan, si la lluvia y las nubes lo permiten, las Skelligs Rocks  donde se sitúa un monasterio creado en los inicios de la cristiandad en Irlanda.

Ladies view

Ladies view (Killarney)

Nuestro siguiente destino fue Waterville un pequeño pueblo costero que es conocido por ser uno de los lugares preferidos de Charles Chaplin. Existe una escultura del gran artista en un jardín situado enfrente de la playa.

Fantásticas las vistas y paisajes por la carretera N71 que nos llevó al Moll’s gap, aunque de nuevo, si tenéis tendencia a mareos, id provistos de una buena dosis de biodramina, porque hay curvas hasta aburrirse. Éste es un paso de montaña que lleva hacia el Parque Nacional de Killarney. Merece la pena hacer una parada y bajar hasta el lago, simplemente para descansar, contemplar la naturaleza, animales y paisajes de las montañas irlandesas. Este es un punto bastante conocido para los turistas, así que no os sorprenda encontrar caravanas o ciclistas haciendo la ruta desde Killarney.

Antes de regresar a Killorglin pasamos por el Parque Nacional de Killarney , y siguiendo el camino desde un área de descanso llegamos hasta una maravillosa cascada.

La última parada del día fue en un punto privilegiado, el Ladies View desde allí se contemplan tres lagos de Killarney, bosques de robles, Torc Mountain, Purple Mountain y MacGillycuddy Reeks.

Volvíamos con la familia de Kevin, y de nuevo nos esperaba una deliciosa y suculenta cena, casera, a base de carne y verduras, hecha con todo el cariño familiar de la tía Anette y la selección de vinos de su marido Tom. Muchas gracias de nuevo por su fantástica acogida, sin duda un ejemplo de la hospitalidad irlandesa.

Próximo destino hacia Kinsale…

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Irishtrip, conociendo Irlanda, vol. I

Irlanda, el país de la Guinness, las cruces celtas, los leprechauns, los tréboles, y el arpa. Los pubs con música en directo, los acantilados agrestes, las ovejas, y el stew, entre otros muchos iconos. Este país con orígenes celtas (1600 a.C.) puede descubrirte algo nuevo que no conocías en cualquier momento. Recorriendo sus carreteras tortuosas atravesando valles, montañas, praderas, se descubren unas increíbles localizaciones, pequeños pueblos y sus pubs. Amables y hospitalarios los irlandeses no te decepcionarán, y siempre te ofrecerán una buena conversación con una pinta.

El primer día después de nuestra llegada, exprimimos y aprovechamos el buen tiempo que nos acompañó durante todo el viaje, algo realmente “lovely” como dicen los autóctonos casi en pleno septiembre.

Ojo al utilizar los autobuses urbanos, hay que llevar justo los 2,65€ del billete individual (salvo que se saque un abono) ya que los conductores no llevan vuelta (esta se puede solicitar en la oficina de transporte urbano previa solicitud al conductor de un recibo con lo pagado en exceso).

El itinerario preparado nos llevó al Trinity College, donde descubrimos detalles de la vida académica irlandesa así como hechos relevantes de su historia. Algunas de esas aulas guardaban muchos años de estudio y sacrificio. Merece la pena coger el tour por 10€, donde un estudiante de último año va dando las explicaciones en cada punto del recorrido. En su biblioteca se encuentra el libro de Kells, un manuscrito de los monjes celtas del s. VIII (la entrada da derecho a visitarlo).

Jardines St. Patrick

Para visitar la catedral de St. Patrick hay que pagar 5€ de entrada. Yo la había visitado hace años en mi anterior viaje a Dublin, y merece la pena visitar el interior de la mayor catedral de Irlanda. Aquí San Patricio bautizaba a los paganos (celtas) en la fe católica, de hecho la catedral se construyó entorno a este pozo situado en los jardines. Durante la invasión británica se cambió su culto al anglicano o protestante aunque le mantuvieron el nombre (católico) como afrenta a los irlandeses. Los jardines muy cuidados, tienen por su entrada sur una serie de placas conmemorativas de escritores. El coro cuenta con los estandartes de los caballeros de S. Patricio.

La catedral de Christchurch conocida también como catedral de la Santísima Trinidad, situada a unos 20min andando desde St. Patrick, es más antigua que ésta y de confesión protestante. Construída en tiempos vikingos. Tiene un conjunto de 19 campanas, una de las cuales al menos es del s. XI. En la parte exterior tiene un puente que la comunica con el museo de exposiciones vikingas.

La ruta por las calles comerciales de Dublin, Grafton St., Nassau St., St. Stephen’s Green, etc donde además de las típicas tiendas de souvenirs, artículos de recuerdo, ropa, música, artesanía y decoración, también están grandes almacenes caros como M&S y Brown Thomas. Son calles que los músicos utilizan para expresar su arte en directo, en Grafton se grabaron escenas de la película “Once”.

Es al final de la calle Nassau donde se encuentra una estatua de bronce de Molly Mallone, el auténtico icono de Dublin, una mujer que vendía pescado durante el día y su cuerpo durante la noche, y que ha originado la canción “Cockles and mussels”, el himno no oficial de Irlanda y que todo buen irlandés debe conocer!

Río Liffey

El recorrido por la O’Connell St. nos llevó al edificio del General Post Office. Allí fue donde se estableció el cuartel general durante el levantamiento por la independencia en 1.916 (Easter Rising). Fue atacado por las fuerzas británicas y se reconstruyó, aunque las columnas y en alguna parte de la fachada todavía son visibles los agujeros de los disparos. Situado a poco más de 100 metros del General Post Office se encuentra el “stilleto in the guetto” que en realidad no es más que una enorme estructura picuda, lo cierto es que no le encontré el atractivo.

Antes de visitar la destilería de Jameson, whisky irlandés por excelencia, gozamos de un agradable paseo por las pasarelas peatonales a orillas del río Liffey acompañados de una temperatura primaveral. En la zona de Smithfield, se encuentra la destilería de Jameson (la otra está en Cork). La entrada 13€, te da acceso a una visita guiada por el museo donde te explican todo el proceso de elaboración del whisky irlandés destilado tres veces (a diferencia con el escocés y el americano), su almacenaje en las diferentes barricas y la historia de como John Jameson fundó la compañía en el s. XVIII. Al final de la visita puedes degustar un Jameson (solo o en combinado).

Calle de Dublin

Llegaba la hora de las pintas, y la Guinness fue la ganadora, un icono y el orgullo del país, aunque hay que reconocer que la Murphy’s negra, la Smithwick’s y la Poter (fabricada en el pub Porter House) no tienen nada que envidiarle. Nuestro travesía por los pubs de Dublín, empezando por el Stage head un clásico de la zona centro, luego el Kehoe’s dos plantas y lleno de gente que sale del trabajo y se acerca al centro y finalmente el O’Donoghues pequeño y estrecho en su interior pero con una terraza agradable y que además tiene música en directo.

Termina de esta forma nuestro primer día en Dublin, siguiente destino Galway, ciudad situada en la costa oeste en la bahía de Galway. Ciudad universitaria y joven, con un intenso crecimiento que se percibe en sus calles.

Galway nos recibió con lluvia y bastante durante toda la mañana, tanta que tuvimos que cambiarnos de ropa en el B&B…

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Ruta en moto a los Alpes. Etapa 6

Desde las Rheinfalls, una vez degustada una mega-salchicha en el restaurante me tocaba bajar hacia Italia bordeando el lago Bodense. Atravesaría Alemania, Austria, Lietchestein, Suiza y finalmente Italia, al menos, ese era el plan.
En Alemania, sin límite de velocidad puedes dar rienda suelta a tu afición por la velocidad además las autopistas están en perfectas condiciones. La ruta, siguiendo la A4/E41 dirección Stuttgart y posteriormente se coge la B31 con dirección Lindau. Hay que mantenerse en ésta hasta la siguiente indicación de Austria.
La carretera B31 bordea el lago Bodense, por lo que se atraviesan una sucesión de pueblos y ciudades situados a sus orillas, al igual que sucede en los lagos Lugano, di Garda y Como. Se nota que es una de las zonas de veraneo de los alemanes, suizos y austriacos por la gran actividad y los atascos frecuentes, así que paciencia. El asfalto está perfecto, y las vistas son espléndidas, por lo que es una ruta para conducir la moto y recrearse en las curvas.

El lago en sí ya hace de frontera con estos países y es un lugar perfecto para los deportes acuáticos (windsurf, vela, ski acuático, etc). Una parada en la basílica Birnau, espectacular la decoración y pinturas de su interior. Las vistas desde el patio delantero del lago y viñedos me obligaron a unos momentos de descanso y relax.
El paso entre Alemania y Austria a través del túnel en la A14 estaba colapsado, ya que se pasa de tres a un carril, pero si vas en moto todos los coches te van haciendo hueco, así que no se invierte tanto tiempo.

Sorprende el buen rollo y respeto con las motos, es algo recíproco y es de agradecer. Una parada, obligada para estirar las piernas, en un área de servicio de la autopista me crucé con una familia alemana que preparaban la merienda a sus niñas, y tuvieron la brillante idea de compartir un pepino conmigo, muy agradecido, pero no conseguí que dijeran el nombre en castellano!

Desde la autopista ya se encuentran las indicaciones para la ciudad austriaca de Feldkrich. Pequeña, con calles empedradas, comercios, cervecerías y restaurantes. Típica ciudad de montaña, pequeña, ordenada, agradable y silenciosa.
Desde allí a Vaduz en Liechtenstein. Las indicaciones por la B190, y se pasa la frontera (indicada por un sencillo cartel y un pequeño paso de aduanas) a este pequeño país. En realidad no sabrías que se ha cambiado de estado de no ser por las indicaciones y letreros. Situado en un valle rodeado de montañas, Vaduz fue una ciudad de paso para continuar mi camino hacia Italia.

De nuevo atravesé la frontera de Suiza,  siguiendo la A13 con dirección Italia (Grosio). Se hacía de noche y necesitaba ducharme, cenar y dormir, desde luego no iba a llegar a Italia hoy. Así que mi parada al azar fue en el pueblo de Thusis.

Dos hoteles, uno completo, así que las opciones eran, el Hotel Weiss Kreuz o continuar. Regateando con la recepcionista conseguí un descuento y una cerveza en el bar. Aún así, demasiado caro, pero pude disfrutar de una buena habitación, wifi (en la última planta) y una cerveza en la terraza con vistas a las montañas que aprecié en todo su esplendor a la mañana siguiente degustando el desayuno.

Es la época final de las vacaciones de verano, por lo que abundan los que buscan montaña y trekking en los Alpes, así que al día siguiente el pueblo estaba en plena ebullición de motos, caravanas, excursionistas…yo seguía camino hacia Italia, el siguiente destino sería St. Moritz pasando por el Julierpass…

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Ruta en moto a los Alpes. Etapa 5

Para llegar al lago di Como desde el pueblo de Lomazzo la mejor opción es ir por la carretera (SP30, SS35) que aunque es más lenta que la autopista A9, atraviesa varios pueblos y es interesante verlos. La carretera en sí es divertida, con buenas curvas para disfrutar con la moto entre bosques.

Lago di Como

Se llega a la localidad de Como y desde ahí se baja hasta el lago. No es evidente llegar hasta él, porque desaparecen las indicaciones, así que me di una vuelta por el pueblo y finalmente decidí preguntar (podría haberlo hecho al principio, no?) por las indicaciones. Se puede bordear el lago por carretera (la SS340) pero puede llevar casi dos horas, ya que es estrecha, hay puntos que solo cabe un coche y se pasan continuos pueblos y villas por los que hay que reducir la velocidad.

El lago, rodeado de montañas y éstas  cubiertas de pueblos, casas, mansiones y villas que surgen de la vegetación que lo cubre todo, es inmenso, con agua limpia y clara. Las villas tienen accesos directos al lago para las embarcaciones y la gran mayoría están dedicadas a hoteles. Después de pasear por el borde del lago, y recorrer la carretera, finalmente, no reconocí a ningún famoso.

Desde Como salía hacia Suiza, después de los Alpes franceses me tocaba atravesar el paso de San Gotardo, Furkapass, Grimselpasa y Sustenpass. Cuando decía que lo de bordear el lago que lleva tiempo es porque hay pueblos continuamente, perfectamente cuidados como pueblos costeros, pero que hacen que la velocidad media sea baja. Si además te vas parando cada poco para hacer fotos, se te pasa más de una hora sin darte cuenta.

Siguiendo la SS340, por el margen izquierdo del lago di Como, están las indicaciones para entrar en Suiza. Así que entré en Suiza por Lugano, que también tiene su lago espectacular y menos explotado en cuanto a edificaciones que el de Como, por lo que invertí más tiempo en recorrerlo. Lugano, merece la pena visitarlo con calma, la primera impresión fue muy buena, deportes acuáticos, playa, restaurantes, rutas de senderismo. El acceso más rápido sería desde Como hacia Chiasso y desde ahí la carretera 2 hacia Suiza, llegando también a Lugano.

La entrada en Suiza sin problema en la frontera. Se nota el cambio, las carreteras cuidadas los pueblos limpios y los olores. Yendo en la moto es una sucesión continua de olores a campo y a ganado. Se supone que las autopistas son de pago (hay que sacarse una tarjeta), pero no tuve que pagar ningún peaje.

Paso de San Gotardo

Para llegar a San Gotardo hay que coger la A2 en dirección Lavorgo y salirse en la indicación del puerto, que está justo después de atravesar el tunel de S. Gotardo siguiendo la carretera 2. La subida empieza con una carretera ancha y bien asfaltada, por la ladera de la montaña y con buenas protecciones, por lo que se puede disfrutar de conducir y tumbar la moto. Esta carretera se mantiene en buenas condiciones hasta la cima y la posterior bajada (esa es la principal diferencia con los franceses), salvo que se coja un camino local. El cambio de temperatura es brutal, pasando de los 30° a pie de montaña a los 12° en la cima. En la cima se encuentran dos lagos y varias rutas de senderismo. Hay varios puestos de comida, chocolate caliente y un museo sobre el puerto. Al igual que el resto de puertos de montaña, la señal que indica la cumbre esta repleta de pegatinas, deseos y recuerdos de los que han llegado. Está situado a 2.100m en los Alpes Lepontinos.

Con el recorrido anterior por el lago di Como y Lugano, llegaba con el tiempo justo para el resto de los pasos suizos. En San Gotardo ya empezaban las nubes a hacer acto de presencia.

La bajada, por la misma carretera de subida pero en dirección Zurich, ofrece unas vistas impresionantes, merece la pena tomárselo con calma para disfrutarlas. La carretera continua en muy buen estado así que se hay que recrearse haciendo la bajada. Pasados unos 10km se llega a las indicaciones del Furkapass, siguiendo por la carretera 19. Aquí ya tenía las nubes encima, el día se oscurecía pero me metí a ello. Los primeros km son agradables, pero en cuanto se traspasa la barrera que indica si el puerto está abierto/cerrado, justo después de un idílico pueblo suizo, la cosa se pone interesante. Las curvas de 180° con pendiente y estrechas se van sucediendo, esto unido a la poco visibilidad y oscuridad por las nubes y una niebla que se acercaba rápidamente, hicieron que la subida no fuera demasiado agradable. Prácticamente no se veía nada del paisaje, asi que fue llegar a la cima y bajar, ni fotos porque con la niebla imposible. La temperatura estaba en los 15°-16° así que tuve que abrigarme, claro venía de 30° o mas. Si, debería haberlo hecho ya en S. Gotardo. Furka está situado a 2.453m emplazado en la zona central de los Alpes suizos.

Paso de Furka

Tal y como estaba ya el día cancelé la subida a Grimsel y Susten, y me dirigí hacia Zurich, mi próximo destino. Bajando por la carretera 19 y siguiendo la carretera 2, que como decía antes está en perfectas condiciones para una conducción alegre y rápida, se llega a la autopista A2. Sabía que no llegaría ese día a Zurich, así que conduje hasta que mis muñecas (la bursitis no tuvo su mejor día) y posaderas dijeron que era suficiente.

Me detuve en Altdorf, en la salida 36 de la A2, un pueblo suizo de veraneo situado junto a un lago y las montañas. Es como un destino paradisíaco de vacaciones con deportes acuáticos y de montaña. Hay varios hoteles, aunque los precios son bastante elevados, se puede regatear! mi opción el Hotel Sternen. A eso de las 22h el pueblo estaba muerto, la temporada de verano había terminado pero ni siquiera la poca gente que había estaba en la cervecería. En fin, típico, así que cena, cerveza y a dormir.

Al día siguiente tenía que llegar a las Rheinfalls y bajar bordeando el lago Bodense hacia Italia y sus Alpes…

Saliendo de Altdorf hacia la A4 se llega a Zurich. Es fácil llegar al centro de la ciudad, y recomiendo dejar allí la moto para recorrer las calles caminando. El único problema era que estaban de obras por lo que muchas calles estaban modificadas, así que mi roadbook no me sirvió en esta ocasión. Utilicé la vieja estrategia de preguntar, de esta forma fue sencillo encaminarme hacia las Rheinfalls.

Zurich, limpio y ordenado. El comercio preparado para la afluencia de visitantes y los restaurantes con sus mejores galas para que disfruten de un buen descanso en una localización excelente. Así es Zurich, todo listo hasta el menor detalle. Otra cosa es el precio que tengas que pagar…ahí ya a gusto del consumidor aunque no encontré muchas alternativas.

Las Rheinfalls, hay que dirigirse hacia Wintherthur (así se indica en los carteles) y justo antes de llegar a la ciudad ya hay carteles que indican su situación. Cogiendo el desvío se encuentran en el lado derecho. Ojo, hay dos indicaciones de parking pero es mejor llegar hasta el segundo, si no hay sitio siempre se puede volver al primero. La entrada son 5€ (solo efectivo), y se sigue el camino preparado sobre la ladera con varios puntos de observación, incluido uno casi en la base, donde te llega todo el spray de las cataratas. Se pueden coger unos barcos que te acercan al salto de agua, y también es posible llegar al otro margen y subir a un punto de observación justo en el medio.

La fuerza de la naturaleza es salvaje y brutal, solo nos salva nuestra capacidad para desarrollar herramientas que nos permiten controlarla.

Desde aquí me tocaba bajar hacia Italia bordeando el lago Bodense. Atravesaría Alemania, Austria, Lietchestein, Suiza y finalmente Italia.

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Ruta en moto a los Alpes. Etapas 3 y 4

La tercera etapa fue de tránsito desde Montpellier a Grenoble. Evité parar en Nimes y Valence para llegar con tiempo, buscar hotel y ver la ciudad. Fueron más de 300km en parte por autopista (A7, A49) y otra por carretera (D532 y D1532). Estas carreteras te adelantan lo que posteriormente serán las carreteras de los Alpes, pasando por multitud de pequeños pueblos agrícolas (pasamos de los viñedos de las anteriores etapas al maíz, girasoles, ganado, etc) y rodeados de montañas y bosques. Así se llega a Grenoble, entre gigantes de roca y vegetación.

Lo primero que hice al llegar fue buscar alojamiento. Tuve que preguntar en varios hoteles antes de encontrar uno que tuviera un precio asequible. El hotel Suisse et Bordeaux, muy recomendable tanto por la calidad como el precio. El edificio se asemeja a un antiguo palacio y está situado (place de la Gare) enfrente de la estación de tren, y a 10 minutos andando del centro histórico.

Grenoble

Grenoble es considerada como una ciudad catalizadora de la revolución francesa. Está situada entre tres valles lo que hace que mires donde mires veas montañas, los Alpes. Con gran tradición universitaria (casi 50.000 universitarios) es una de las ciudades más a la vanguardia de Francia. El centro de la ciudad, la Place Notre-Dame, las calles rue des Clercs, Grande Rue, etc están plagados de restaurantes y tiendas sobre todo de ropa y calzado, y también de joyerías. El mercado Ste. Claire es un edificio con cristaleras y una fuente en la entrada principal que es curioso. El Jardín de Ville, tiene un gran parque ideal para relajarse y desconectar, además por una de las entradas hay varios restaurantes con terrazas y protegidas del sol por enormes árboles. No hay que dejar de ver la Place St. André, donde esta la que dicen es la segunda cafetería de Francia, y la Cathédrale Notre-Dame. Hay una pequeña plaza por el centro, ahora no recuerdo el nombre, que servía en su día para los ahorcamientos, ahora tiene las mesas de varios restaurantes cubiertas por un armazón de metal.
Al Fort de la Bastille no tuve tiempo de ir, la mejor forma es cogiendo el teleférico (son 7€) y está abierto hasta las 00:15.
La cena en el Chez Pierre, una pizzería que estaba al lado del hotel. Bien, pasable.

Alpe d’Huez

Al día siguiente, la subida a Alpe d’huez (por la D211). Para llegar, saliendo de Grenoble por la avenida Jean Jaurès, solo hay que seguir todo recto por la N85 pasando Le Pont-de-Claix, y salida hacia Briançon/Vizille y luego por la D1091. Si al coger la D1091 camino de Vizille, te desvías a la derecha hacia Laffrey llegarás al Gran lago de Laffrey donde se practican deportes acuáticos como windsurf, vela,etc.
Si antes admiraba a los ciclistas a partir de ahora son como superhéroes, subir esas rampas empinadas y durante semanas en la bicicleta hacen que el ciclista sea una especie supradesarrollada.
La subida en sí, es una sucesión continua de curvas cerradas de 180 grados o más, con una inclinación de más del 10%. Al ser época de verano y vacaciones la carretera estaba llena de ciclistas, hombres, mujeres y niños (si, y como suben algunos) así se entiende la afición que le tienen en Francia al ciclismo. Hay que trazar bien las curvas porque sino…al barranco! Los hay que se lo conocen al dedillo y te pasan que dices, “a donde vas!!!” los grupos de motoristas son muy frecuentes, así que ojo siempre a los retrovisores y a la siguiente curva, a los coches que bajan y a los ciclistas que suben.
La cima es el típico pueblo de ski, con bloques de apartamentos, restaurantes y tiendas. Parece que su principal deporte en esta época de verano es la bici de montaña, claro lógico. Así que se ven continuamente ciclistas con todo tipo de protecciones por las rutas de montaña.
La subida en moto, entre 1,2,3. Tumbando lo necesario pero sin arriesgar, que para eso ya están otros. La bajada usando el freno motor. Ojo a selecciomnar bien los puntos a parar para las fotos, ya que se puede montar un follón, o te puedes ver en un problema para mover la moto. Hay una gran cantidad de Ducatis, cuál será la razón?

Col du Galibier

El siguiente puerto, Col du Galibier (por la D902). Bajando de Alpe d’huez y siguiendo por la D1091 hacia Briançon de nuevo. La primera parte de la subida parece sencilla, pero el último kilómetro hay que ir muy atento de no salirte de la carretera y acabar despeñado por la ladera. En algunos tramos solo hay una cuerdecilla que limita la carretera y el barranco. Ojo que también hay ganado suelto, a mi me tocó lidiar con unas vacas para que se apartaran del camino, muy amables ellas cruzaron y siguieron su camino. Una vez culminado el puerto, la satisfacción. Allí llegaban ciclistas, motoristas, coches y autocaravanas, de forma que hacerse la foto en los carteles de la cima se convirtió en una odisea.

Siguiendo esta carretera (D1091) están toda una serie de pueblos típicos de los Alpes, Livet, Le Lautaret, La Grave, etc y se atraviesa el parque nacional de Ecrins. En cualquiera de estos pueblos hay actividades de aventura. La actividad principal es el trekking, a la que se unen familias enteras.
Se disfruta conduciendo por esta carretera de continuas curvas y un paisaje inmejorable.

El siguiente destino era Italia. Bajando desde Col du Galibier hacia la parte francesa, y cogiendo a la izquierda. Para llegar al lago Como, se sale de Francia por SS24 dirección Turín. Luego se coge la autopista A32 para Torino, y luego la desviación hacia Milán (por la A4). Hay gran cantidad de peajes pero no es excesivamente caro. El camino es aburrido por la cantidad de km realizados en línea recta, pero es la mejor forma de llegar cuanto antes al destino. Como me faltaban unos 20km. para llegar a la localidad de Como, y sabía que los alojamientos allí serían caros, decidí hacer noche en el camino. Ya que no encontré hostales en la autopista (bueno, me pasé un motel) me salí en el pueblo de Lamazzo. En el hotel Marinoni pasé la noche y que casualidad que el chico de recepción también era motorista (aunque no tiffosi de Rossi). Me estuvo enseñando sus fotos y recomendando carreteras de Italia para ir con la moto (donde no hay policía y el asfalto esta nuevo).

La salida al día siguiente hacia Como, el lago y los puertos suizos … no llegué a la primera…

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Londres, antes de las olimpiadas.

Londres, capital económica, musical, de moda y tendencias. Multicultural, mezcla de razas y población, con un tráfico desesperante en el centro y un metro muy ruidoso.

Esta ha sido una escapada en un grupo de diez personas que prometía grandes momentos de diversión, de hecho así fue, con lo complicado de poner de acuerdo a tanta gente. Ha sido uno de mis mejores viajes.

Desde el aeropuerto de Stansted, hay una hora en autobús (compañía Terravision) hasta la estación de Victoria. Desde ahí se dispone de autobuses y metro para llegar a cualquier punto de la ciudad.

La primera parada en la ruta por la ciudad del Támesis, me llevó a la Tower of London. Se trata de un conjunto de edificios con muros defensivos y un foso. Se fundó en el s. XI y fue completado en diferentes épocas y utilizado para diferentes funciones (prisión, armería, registros, etc). Aquí con la entrada (21L) disfrutas de un guía, llamado Yeoman Warden apodado comúnmente  “beefeaters” por su indumentaria, que va relatando curiosidades y la historia de los diferentes puntos del recinto. Recomendable entrar al palacio de armas, que muestra un viaje por las diferentes épocas de la historia del Reino Unido, y al de las joyas de la corona.

London Tower Bridge

London Tower Bridge

Seguimos caminando por las orillas del Támesis, atravesando el Tower Bridge situado al lado de la Tower of London. Construido en el s. XIX debido al crecimiento económico de la ciudad era necesario que no obstaculizara el tráfico marítimo hacia el puerto, de ahí su mecanismo de elevación. El mecanismo original con maquinaria a vapor hidráulica está abierta al público, pero la operativa usa motores eléctricos y aceite.

Deambulando por la ribera del río, repleta de gente corriendo, en bici, familias, turistas, etc. llegamos a la Tate Modern Gallery y cruzando el puente nos enfrentamos con la catedral de St. Pauls construida entre los s. XVII y XVIII sobre los restos de la primera iglesia de Inglaterra en el año 604 dedicada a S. Agustín.

Es por esta zona donde se encuentra la bolsa de Londres. Aunque en realidad en estas oficinas no se realizan prácticamente transacciones al hacerse desde los despachos de los bancos y corredores, en la plaza se encuentran varios pubs donde los trabajadores disfrutan de las pintas en el “afterwork”…

Después del recorrido turístico, en la zona de Covent Garden disfrutamos de unas merecidas pintas en el White Lion. No soy muy fan de las pintas de “ale”, sin gas y templadas es como beber agua, prefiero la Guiness o Kronengbourg. En nuestro grupo había auténticos fans de la Ginger Ale. Gran animación en toda la zona, multitud de pubs y restaurantes.

Para cenar, el Byron, un local agradable aunque con poca luz que tienen unas hamburguesas realmente buenas!

Establos Camden Town

La visita a Camden Town, es imprescindible para impregnarte del espíritu londinense. Para mi, una de mis zonas favoritas de la ciudad. Perderse por el mercadillo situado en los antiguos establos, donde puedes comprarte vinilos, ropa, bolsos o incluso escuchar música en directo en alguno de los pubs y puestos de comida.

Tanto mercadillo abre el apetito así que comimos en un típico pub inglés, el Hawley Arms donde además  improvisamos un espectáculo que fue un ejemplo de las ganas de diversión y el espíritu de los ingleses, y de lo fácil que este grupo de diez organizan un sarao (pero eso será para contar con unas cañas).

Durante la tarde unas pintas en el Ice Wharf situado en la ribera del canal, justo cruzando el puente. Aprovechar los minutos de sol en una terraza es todo un lujo, y si además hay un espectáculo de capoeira, nos hizo difícil encontrar una mesa libre. Ya solo nos quedaba disfrutar de la noche londinense.

Paseo por Londres

La noche en Londres, en el SOHO. El local el Friendly Society. Te puedes tomar una copa y bailar con una mezcla de música de los 90 y 2000. Esta situado en un sótano, así que ojo con las escaleras, sobre todo al salir. El calor es la peor parte de este sitio, además de la cola que es necesario hacer para entrar.

Volvíamos a recorrer un mercadillo, en este caso el Spitafields Market. Multitud de pubs y restaurantes de todo tipo en esta zona comercial, donde encontrareis ropa, bolsos, bisutería, etc. La comida en el The Luxe unos sándwiches y continuamos el itinerario.

Después recorrimos la zona de Bricklane. Hay que perderse por sus calles donde se respira un ambiente underground y cultural de los 80-90. Grafitis, visitar alguno de los puestos de antigüedades, música y comida, sentarse en la calle y que pase el tiempo, observar a la gente, recordar. Un local donde recuperar energías, pequeño y agradable, Stringray Globe (…)

El grupo saltando en Londres

Paseando por el parque de la zona London Fields, llegamos al Pub on the Park. Genial la terraza con vistas al parque, y disfrutar de las pintas y “ales” como hicimos. Desde aquí nos separamos en dos grupos, los que teníamos que madrugar para regresar a España al día siguiente, y los que podían seguir disfrutando de la fiesta …

Londres se despidió de nosotros con lluvia, viento y frío hasta la próxima visita.

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