Australia

Reconozco que venía con cierta predisposición negativa hacia los australianos pero he de reconocer que durante los días que pasamos allí esto cambió por completo. Puede que el hecho de recuperar mi iPhone haya influido 🙂
Las distancias enormes, si te quieres mover con fluidez lo mejor el avión, si tienes tiempo suficiente abundan los alquileres de furgonetas. El coste de vida, alto, yo creo que más que Europa.

Gracias a Ling por ser una excelente anfitriona, por acogernos como amigos de toda la vida, por el entusiasmo y por hacer que los días fueran una sucesión constante de actividades.
Sydney es la imagen del poderío empresarial y económico de Australia. Lo demuestra su espectacular sky line de oficinas y empresas, sus tiendas de marca y diseño, el fluir constante de gente por la calle, tiendas, bares, restaurantes. Pero también es una ciudad que muestra abierta a multitud de culturas sobre todo asiáticas, donde se toman vinos y cervezas después del trabajo. Sin embargo, tendría que mejorar el sistema de transporte publico, sobre todo el tren/metro…indescifrable. Los taxis carísimos, te dejas en un trayecto mas de 30€ fácilmente.

Bahía de Sydney

Bahía de Sydney desde el Harbour Bridge

Es imprescindible visitar el Opera House, y de paso tomarse algo en el Opera bar. Cuando estás delante te das cuenta de lo extraordinario de la estructura, completamente cubierto de baldosas de cerámica blanca que lo hacen brillar con la luz del sol. Desde el muelle en The Rocks es la mejor zona para fotografiarlo.
El puente sobre la bahía es una maravilla de la ingeniería y ofrece vistas de toda la bahía. Eso si el viento que sopla fuerte hace difícil avanzar. Se puede subir a los pilares principales y desde allí caminar por la estructura de cables tensores (unos 12AUD).
En esa zona esta The Rocks. Un conjunto de calles repletas de restaurantes de diseño, tiendas de souveniers, joyerías y pubs, entre ellos el Australian Hotel  que tiene en la carta pizza de cocodrilo y canguro que merece la pena probar, así como sus tablas de degustación de cervezas.
El fish market, aunque un poco alejado del centro es el lugar ideal para comer pescado fresco. Tan sencillo como recorrer los puestos seleccionando y comprando el pescado que se desee (gambas, calamares, langosta, púlpitos, cigalas, sashimi, etc) y luego te lo comes en unas mesas al aire libre. Peligro!! las gaviotas atacan para conseguir el botín de tu comida, así que hay que estar constantemente al quite!
Watson Bay, una zona de playa y relax a la que se puede llegar en bus o ferry. Puedes degustar un excelente fish &chips en el Doyles fishermans y luego tomarte una copa en el Cruise cafe, y todo eso contemplando la puesta de sol y en la pequeña playa de la bahía. Al otro lado de la carretera que te lleva hasta ahí, donde está la parada de los buses, la costa abrupta donde rompen las olas.
Las Blue Mountains, son una muestra portentosa de la naturaleza y del paso del tiempo. Situadas a 1,5h de Sydney, se divisan en todo su extensión desde un mirador. A la izquierda hay un camino para llegar a las three sisters (que son tres picos). El camino no es difícil, pero cuando empiezan las escaleras ojo…hay que tener cuidado y sin tienes vértigo no es recomendable. El pueblo de Leura, que es el más cercano, tiene variedad de restaurantes y tiendas. Excelente para un paseo relajante después de un trekking por las Blue Mountains.
Bondi Beach, mito del surf en Australia! Playa a la que se puede llegar en autobús desde Sydney.
Ah, y sin olvidar el Love Lilly Divine, un local de estilo español de vinos y tapas, incluidos salchichón, lomo, quesos…Los vinos son buenos, y caros.
El hotel, DeVere, bien situado para acercarse al centro andando, pero pésimo el servicio y la habitación.

Great Ocean Road

Ruta desde Melbourne. La Great Ocean Road

Temprano, muy temprano nos acogió Melbourne. Una ciudad más acogedora que Sydney, quizás por su menor tamaño.
El sistema de tranvías es sencillo, aunque resulte extraño que los usuarios atraviesen los carriles de los coches para subir. Hay uno gratuito que hace un recorrido por los lugares principales de la ciudad, ideal para hacerte una composición de lugar (se puede coger en Federation Square).
Desde Federation salen todas las calles principales de la ciudad, que es muestra absoluta del poder asiático, abundan los restaurantes y tiendas de ropa.

Hay una zona solo de tiendas para backpackers y otra zona para motoristas, de hecho una tienda con repuestos y piezas originales para motos antiguas.
Hicimos la visita al Victoria market, con la mala suerte de que cierran los lunes, así que tocaba sushi parar compensar, verdad Carlota?
En la calle Lygon St. hay una serie de restaurantes italianos, nos decantamos por el Little Italy, y fue un acierto total!
En frente del parlamento de Victoria esta el Wine Shop donde te puede atender Lobezno, si, si…todas loquitas 🙂
Y para cenar, un local mítico de la ciudad muy recomendado, el Melbourne Supper Club. Difícil de encontrar ya que solo un mini cartel en una puerta lo indica. La decoración a base de sofás de piel, sillones y diversos rincones iluminados con velas, le dan un toque romántico, íntimo y selecto. Algo similar a un club de jazz escondido en los bajos de un almacén. En la carta tienen más de cien vinos! La elección de Carlota, perfecta!
El hotel, The Albany, es el hotel de rock. Todas sus paredes decoradas con fotografías de grupos míticos, Rolling, Sting, Elton John, The Beatles,…Es pequeño y acogedor, y está bien de precio.

Excursión por la Great Ocean Road. Excursión a través de Go West (125AUD/per), en un autobús con una serie de paradas establecidas. El conductor, además de ir de rallie por una carretera de costa, nos iba contando la historia de los lugares más emblemáticos. El punto final son los doce apóstoles, que a pesar de estar plagado de orientales haciendo fotos a todo bicho viviente y por nacer, es espectacular y una maravilla de la naturaleza.
Este recorrido por la costa permite admirar playas, acantilados, bosque australiano, descubrir koalas y visitar pequeños pueblos de veraneo, y zonas de culto al surf. Las playas aptas para el surf son aquellas que cuentan con una señal con dos banderas, eso significa que están vigiladas. Yo no soy un experto, pero las olas en algunas de ellas eran bastante grandes.

Tocaba playa en Australia. En Airlie Beach, Hamilton Island y Whiteheaven Beach. En la zona de Whitsunday Islands, todas las islas habitadas son perfectas para perderse y desconectar del mundo. La forma más sencilla de llegar es en avión a Hamilton Island, principal aeropuerto de la zona, y desde ahí en ferry. Hamilton es una pequeña isla que en sí es toda un gran resort con bungalows desperdigados. Así que nuestra base fue Airlie Beach.
Un ferry (fantasea) y un shuttle te llevan hasta el pueblo. Es una zona de veraneo, surferos y mochileros.

Whiteheaven beach

Whiteheaven beach en Whitsundays Islands (Queensland)

Su playa no es muy espectacular pero cumple. Como todo pueblo de veraneo abundan los bares y restaurantes, por las noches con música en directo de algún cantante ya entrado en años o nueva promesa local. El Beaches para cenar….. Tiendas de souvenirs, hostales, hoteles y resorts, además de multitud de ofertas con excursiones de uno o varios días por las islas y la gran barrera de coral, buceo, pesca, snorkling.

Decidimos que no podíamos desaprovechar la ocasión de visitar una de las diez mejores playas del mundo según dicen, Whiteheaven Beach. Es un parque natural, y solo se llega en barco (propio o mediante excursión). Tampoco te puedes adentrar en la isla sin un guía. La arena de cuarzo casi 100% puro, es de un blanco tan brillante que es difícil dejar de mirarla por el contraste con la vegetación. La excursión no es barata (146AUD/per) pero desde luego merece la pena. La otra opción era ir hasta la gran barrera de coral, bueno, queda apuntado para la próxima ocasión.
El hotel, Whitsunday on The Beach, excelente. Apartamentos amplios, limpios y perfectamente acondicionados. El personal atento, amable y muy profesional buscando siempre la mejor opción, un acierto total.

Darwin, una noche en los Botanic Garden Apartments, que están situados a la entrada de los jardines botánicos, como dice su nombre, pero lejos del centro. Tiempo húmedo y caluroso, fue la última parada en Australia, desde allí nos esperaba Indonesias, las Gili y Lombok.

Cervezas; mis favoritas la James Squire y Carlton draught. La Victoria (VB) tampoco está mal.
Se me olvidó incluir en el anterior post, las de Nueva Zelanda, la Speights es la cerveza local. Al igual que las de Australia, todas sin mucha graduación y poco gas.
Los vinos, es un tema para Carlota. Mi preferencia, los blancos, y los de NZ todos muy suaves.

Me gustó Australia, Sydney, Melbourne, Great Ocean, Whiteheaven, y las zonas de playa! Si, definitivamente creo que es un destino al que volver en el futuro…

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1 comentario

Archivado bajo Viajar por Oceanía, viajes

Una respuesta a “Australia

  1. Pingback: Australia y Nueva Zelanda: nos vamos de viaje? | Wevents

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