Destino Asia, Myanmar vol. I

Myanmar, el país de las pagodas. Desde el avión se muestran majestuosas y brillantes. Pueden apreciarse desperdigadas por toda la geografía, en pueblos, ciudades e incluso como pequeños santuarios a lo largo de los caminos, pueblos y barrios en las ciudades.

Que me apasiona el sudeste asiático y en general Asia es algo que los que me conocen saben, así que cuando falla un primer intento seguro que habrá más. En este caso Myanmar tuvo que ser al segundo intento, en 2010 y desde luego mereció la pena.

Myanmar, antigua Birmania, consiguió su independencia en 1.948 después de una guerra en la que los japoneses primero lograron batir a los ingleses (conjuntamente con los indios), pero que posteriormente fueron derrotados por los aliados (birmanos y británicos). A partir de ese momento pasaron por diferentes etapas …

Calle de Yangon

La amabilidad, sencillez e inocencia de los birmanos hace que sea extremadamente fácil y agradable viajar por el país. A pesar de su difícil situación política, siempre muestran una cara amable y confiada, dispuestos a ofrecerte lo que tienen. También es cierto que no se habla abiertamente de política, e incluso coincidiendo con época electoral no había un sentimiento de que fueran a cambiar las cosas tras los comicios, de hecho en los pueblos éstos pasaban más bien inadvertidos.

Fue aquí, durante todo el viaje donde tuve tiempo para reflexionar sobre el paso más importante de mi vida. Y que al final se ha cumplido, pero eso es otra historia…

No encontrarás cajeros ni siquiera la Western Union y sólo en determinados hoteles puedes utilizar cheque viaje, por lo que es necesario llevar el dinero en efectivo contigo. Fue en ese preciso momento cuando comprendí mi error de cálculo, no había incluido el coste del visado ni las tasas de salida (10 USD), por lo que debía de contar con 75 USD menos en mi presupuesto. La verdad es que no empezamos bien.

Tiendas en uno de los accesos a la Shwedagon Paya

Tiendas en uno de los accesos a la Shwedagon Paya

Yangón , es la capital y la principal puerta de entrada. Se convirtió en la capital al finalizar los británicos la conquista del norte del país, trasladándola desde Mandalay. El visado son 50USD para 3 meses, y  debe solicitarse con antelación Visa on arrival. A pesar de que en AirAsia no estaban muy seguros de que sirvieran mis papeles, pude embarcar en Kuala Lumpur.

Desde el aeropuerto al centro en taxi son unos 40 minutos con tráfico caótico pero sorprendentemente silencioso ya que está prohibido usar el claxon. Es curioso que esta sea una ciudad en la que están prohibidas la motocicletas, tan extendidas por toda Asia.

Vista de la avenida Sule Paya. Al fondo la Sule Paya

Avenida Sule Paya

Una visita obligada es la Shwedagon Paya:

que es el icono de la ciudad y del país. Espectacular construcción, con gran significado religioso. Hay cuatro pasarelas para acceder, que llegan a la plataforma del recinto. Además de los turistas están los monjes, algunos de los cuales quieren obtener una propina por explicar las diferentes estancias e historia del templo.

Durante mi recorrido por la ciudad visité la Sule Paya (situada en la rotonda principal), la Botataung Paya (cerca del puerto y que contiene reliquias de cabellos de Buda), el jardín de Mahabandoola (donde puedes sorprender a los amantes birmanos!) y finalmente un momento de relax en el parque Kandawgyi (donde pasear alrededor del lago y que tiene una reproducción de una barcaza real). El mercado de Bogyoke Aung San, en el que puedes y debes perderte entre las tiendas, galerías y calles. Se puede encontrar de todo, desde joyas de jade (algunas bastante caras) a figuras de porcelana. También hay reproducciones en madera de diferentes símbolos budistas. Por supuesto, se regatea.

Fuera del mercado existen multitud de puestos callejeros de comida,  libros antiguos, utensilios de cocina, ropa,  etc. Entre la comida, se pueden degustar grillos, saltamontes y cucarachas! J

Para comer, desde luego los puestos callejeros son la opción más barata y de comida sabrosa, con improvisadas parrillas y mesitas de plástico en la calle. Otros locales como Lashio Lay Shan restaurante, un sitio tranquilo y sencillo cuya especialidad son los platos shan, el Café Aroma, que tiene varios locales se puede disfrutar de un buen café y batidos.

Dentro del recinto de la Shwedagon Paya

Shwedagon Paya

La estancia, tranquila y acogedora en el Ocean Pearl Inn situado cerca de la Botataung Pagoda y del centro de la ciudad, y en el Three Seasons Hotel.

Con un coste de 10-15 USD tienes habitaciones con baño interior, aire acondicionado, limpio y seguro.  Puedes descansar en el hall leyendo alguno de los libros que los viajeros dejan o disfrutar de algún programa birmano de televisión. Siempre está la opción de una buena charla con otro viajero.

Parece que además, le caí en gracia a la amable propietaria del Three Seasons, una señora china que parece tener a toda su familia trabajando con ella, y que además todos respetan, así que me invitó a desayunar el último día del viaje antes de irme.

El siguiente destino sería Mandalay, ciudad en la que destaca el Palacio Real y donde puedes jugar al chinlone (deporte nacional), Mandalay es …

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