Ruta en moto a los Alpes. Etapas 8 y 9.

Me desperté con el sol entrando por mi ventana, una imagen grabada en mi retina desde la habitación de montañas y típicas casas de los Alpes engalanadas por las macetas llenas de flores de las fachadas.

El desayuno en la pensión Hauenstein, totalmente casero y preparado por la “mamma” fue de lo mejor que pude disfrutar durante el viaje. Café recién hecho, queso, jamón, mermelada casera, pan casero, fueron los manjares que pude disfrutar en la terraza mientras contemplaba el valle entre las montañas de los Alpes italianos. Merecía la pena tomárselo con calma, relajado, después de una semana encima de la moto, mi objetivo ese día era llegar a Genova pasando primero por el Lago di Garda, me esperaban 500 km por delante. Desayunando a mi lado toda una mesa de alemanes ya maduritos de vacaciones, relajados y con una conversación muy animada. Este fue el mejor alojamiento en relación calidad/precio del viaje (40€ con desayuno) y solo se puede pagar en cash.

Ella me esperaba descansando a la intemperie, entre viñedos, esperando a ser cargada y volver a iniciar la ruta. Esa sensación de cargar las maletas, ponerte el casco, guantes, cazadora, el equipo, es única y aunque puede parecer tedioso, era un ritual que me agradaba realizar cada mañana. Una vez cargada la moto, hechas algunas fotos del valle, la casa y los viñedos, me despedí de la mamma y su hijo. Con un calor sofocante salí de Lagundo sobre las 10am hacia el Lago di Garda.

En la gasolinera, a la vez que buscaba efectivo en mis bolsillos (los surtidores no admiten tarjetas extranjeras si la estación está cerrada) puede disfrutar contemplando un fantástico Ferrari. Era domingo, y parece que en fin de semana sale toda la caballería a recorrer las autopistas italianas, porque me crucé con unos cuantos…

Seguí la carretera SS38 hasta coger la autopista A22 dirección Trento. Tomé la salida hacia la parte norte del lago di Garda y desde ahí continué por una carretera secundaria SS240 que recorre un valle entre montañas y viñedos. Esta carretera se vuelve sinuosa en la bajada hacia el pueblo de Arco y Riva del Garda, y es la entrada al lago desde el lado norte. Bajando hay un mirador en el lado derecho de esta carretera desde el que se puede divisar casi todo el lago y las montañas, así que es un punto ideal para una foto del lago.

Lago di Garda

Zona de vacaciones, windsurf, veraneo, repleto de restaurantes y terrazas donde los turistas, principalmente alemanes e italianos, pueden disfrutar de las fantásticas vistas del lago y de los apasionados del wind surf. Había decenas, recorriendo el lago en transversal, con los carabineri controlando que nadie se desmadre ni se cruce en la ruta de los ferrys que llevan turistas a recorrer el lago. Me senté en la orilla, cerca del embarcadero de los ferrys y de una pequeña playa. Allí estuve casi una hora tirando fotos hasta conseguir una que me gustara y creo que lo conseguí, no?

Vuelta de nuevo a la carretera dirección Verona, en el camino desde Lago di Garda hacia Genova siguiendo la A22/E45 y la SS12. Una ciudad que tiene un gran interés turístico y es además un centro económico de la región de Véneto. Posee un centro histórico muy rico en edificios y monumentos de los períodos romano, medieval y renacentista. Verona está considerada por la UNESCO como patrimonio de la humanidad, y posee infinidad de museos, iglesias, palacios, plazas, puentes, teatros y hasta un anfiteatro romano (s.II), destaca además la casa de Julieta, donde se conserva su cuerpo. Realmente es una ciudad para los amantes de la historia y el arte.

La ciudad fue tomada por Napoleón y formó parte del territorio austriaco en el s. XVIII, hasta que en el s. XIX formó parte de Italia con el Véneto. Como en todo el resto del norte de Italia, se nota la influencia de los pueblos nórdicos.

Nada más llegar, alrededor de las 15h, solo buscaba líquidos para hidratarme ya que el sol pegaba fuerte y el calor que emanaba del motor hacía que mi temperatura corporal subiera sin cesar. Una vez repuestas las energías pude disfrutar de la ciudad y caminar por diferentes puntos repletos de historia. De lo más relevante que pude ver, destaco; La piazza Erbe completamente tomada por los turistas y puestos de mercadillo, está rodeada de palacios y casas antiguas (espectaculares los ventanales). Desde ahí se puede llegar a Lamberti. En el centro de la plaza está la fuente de la Madonna Verona y la columna de San Marcos.

La Torre Lamberti con 84m de altura, construida en el s. XII y reformada y ampliada posteriormente como se observa en los diferentes materiales, ladrillo, piedra, mármol. Tiene un reloj del s. XVIII y dos campanas una para las horas e incendios y la otra para llamar a las armas. El puente Pietra, desde donde admirar la belleza histórica de Verona, desde él se puede llegar a la Arena. Es un puente romano que sobrevivió a la destrucción de 1.945 durante la II Guerra Mundial.

Arena en Verona

Arena de Verona, el anfiteatro romano. Construido en el  S. I, era el centro de representación de espectáculos hasta el terremoto del s.XII que destruyó gran parte del mismo y no se reconstruyó como teatro hasta el renacimiento. Gracias a su gran acústica se utiliza para producciones de ópera, cuatro de las cuales son fijas anualmente.

La tumba de Julieta está situada en un convento capuchino fuera de las murallas. La tumba está en una cripta, y hay que pagar entrada (5€). En el convento hay frescos y esculturas y en los jardines exteriores se puede descansar después de un día viendo monumentos. La catedral de Verona, de estilo románico tiene una parte gótica y otra renacentista. Se construyó sobre los restos de dos iglesias destruidas por el terremoto del s. XII. El Palacio Barbieri, está situado en la piazza Bra una de las principales (y donde dejé aparcada la moto). Construido en el s .XIX actualmente reside el consejo de la ciudad, tiene como vecino la Arena de Verona. Justo enfrente hay un parque en el que descansar y refrescarse.

Desde Verona continué el viaje hacia Genova, pasando por Piacenza, la ruta por la A4/A21/A7. Llegué a las 21:30, así que me dirigí directamente hacia el centro de la ciudad para encontrar un hostal donde dormir. Después de callejear durante un buen rato y de regatear por el precio, conseguí habitación en el hotel Tomaseo (que en realidad era una guesthouse). Disponía del día siguiente para admirar Genova, antes de continuar hacia Niza. Poco tiempo para disfrutar de una maravilla histórica.

Me despertaron a las 6 am porque tenía que cambiar la moto, ya que delante del hostal se estaba preparando un mercadillo, así que aún dormido y con la fresca tuve que buscar un nuevo sitio para aparcar. No hubo problema, porque hay multitud de zonas de aparcamiento.

Desayuné fuerte y me dispuse a deambular por el centro histórico de Genova. He de decir que me llevé una pequeña decepción, ya que una maravilla de la historia como esta ciudad, debería cuidar con mayor esmero sus edificios y zonas históricas.

Calles de Genova

La ciudad de Cristóbal Colón, es una de las mayores de Italia, su corazón está en el puerto y a su alrededor ha girado toda su vida, historia, política y evolución. Recorrí durante horas callejuelas del barrio del puerto, bajo un fuerte sol y una humedad que me hacía necesitar agua continuamente (así que recordar ir siempre bien surtidos). El casco antiguo con estas calles estrechas medievales (caruggi) están envueltas por altos edificios muy pegados que dificultan la entrada de luz natural. Paseando me fascinó la Piazza de Ferrari, centro de la ciudad, con una fuente situada en el centro, la estatua de Garibaldi enfrente del teatro Carlo Felice y la sede de gobierno de la región de Liguria. Cerca de la plaza está la Piazza Dante donde se supone que está la casa en la que nació Cristóbal Colón. Me encantaron el palacio de Ducale, la catedral de San Lorenzo, y la via Garibaldi flanqueada por palacios y villas.

Su puerto, es de los más importantes del Mediterráneo, y tiene un faro que es símbolo de la ciudad, la Lanterna. Toda la zona es un laberinto de callejuelas, con poca luz, suciedad y toda clase de tiendas, libros, ropa, anticuarios y multitud de restaurantes y trattorias. Los edificios históricos rezuman leyendas de exploradores, mercaderes y conquistadores. La mayor parte de las calles están tomadas por musulmanes que se han establecido como si fuera cualquier país árabe. Justo en la otra orilla del puerto antiguo está la parte nueva donde atracan multitud de cruceros internacionales.

Finalizada mi ruta por el casco antiguo, regresé en busca de la moto que descansaba en compañía de muchas otras, al tratarse del medio de transporte más común. Mi siguiente destino era Niza, bordeando la costa mediterránea por la SS1 (está la opción de autopistas con la A7, A10 y A8) y pasando por Savona. Esta ruta es increíble por los paisajes, las vistas de la costa, los pueblos, las villas, las calas y los acantilados.

Entré en Niza a media tarde, y tuve que ponerme a buscar un alojamiento a precio razonable…

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