Diciembre es mes de…Baleares

Playa de Illetes

Playa de Illetes

Estás buscando unos días de desconexión con actividades como senderismo, deportes acuáticos y rutas gastronómicas. Simplemente quieres encontrar playas y calas solitarias donde perderte y que nadie te encuentre. No tienes porque irte muy lejos, a sólo hora y media de Madrid encontrarás ese paraíso.

Las Islas Baleares te ofrecen uno de los abanicos más completos en cuanto a turismo se refiere. Gracias a la ATB (Agencia de Turismo de Baleares), a Marco Taboas y la agencia Mallorex (creada por Neus y Toni) pude disfrutar de unos días fabulosos en las islas. Durante cuatro días recorrimos Menorca, Mallorca, Formentera e Ibiza. Lo ajustado de este programa se compensó con la calidad de lo visitado y, aunque es obvio que es imposible llegar a conocer todos los rincones y tesoros naturales, si que es factible visitar una muestra relevante de opciones para que consideremos Baleares como un destino, incluso con más fuerza, fuera de la temporada alta (junio-agosto/septiembre).

Esta fue la ruta que seguimos:

Bínibeca

Bínibeca

Empezamos por Menorca, donde todavía es palpable la influencia anglosajona y francesa que tuvieron durante s. XVIII. Se trata de un auténtico paraíso natural. Visitamos el pueblo blanco y pesquero de Bínibeca, un laberinto de calles estrechas e intricadas que desembocan en la costa donde los pescadores tienen sus llauts (embarcación típica). La ciudad de Maó, capital administrativa de la isla ha pasado por épocas convulsas y saqueos. La influencia de los años anglosajones se deja ver en su arquitectura y su evolución económica. El imponente fuerte fue destruido y de nuevo levantado en s.XIX. En el pueblo de Sa de Mesquida, por donde entraron los británicos para reconquistar Maó, podéis disfrutar de un restaurante casero. Su nombre, restaurante Sa de Mesquida, situado en las orillas de la costa y su propietaria Josefina os deleitará con su arroz caldoso y la preparación de las famosas ortigas. Ciutadella con su arquitectura señorial de grandes casas, muchas alteradas por la prepotencia o aires de grandeza de los nobles, os descubrirá el aspecto más aristocrático de la isla. Además de celebrarse fiestas como los “Jocs del pla” con la involucración de jinetes y caballos.

Puerto y Catedral de Palma

Puerto y Catedral de Palma

Palma de Mallorca. Núcleo administrativo y político, engloba a los principales centros y compañías financieras y de servicios. Además cuenta de una gran cantidad de monumentos, como la Catedral gótica, la Lonja, el Castillo de Bellver, o el Palacio de la Almudaina. La artesanía del cristal es un arte que se mantiene vivo gracias a maestros artesanos como Mario y fábricas como La Fiore. Aquí podréis observar el proceso de fabricación de esos objetos cotidianos (y los que no lo son tanto) con cariño y de forma manual. Los pueblos de la Sierra de Tramuntana son una llamada al turismo activo debido a sus actividades relacionadas con la naturaleza, senderismo y bicicleta.

Sóller, agradable y cuidado pueblo situado en un fértil valle, es famoso por sus huertos de naranjos y olivos milenarios. Tanto el valle como la Sierra han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad. Merece la pena subirse al tranvía turístico e histórico. Deiá, en la Sierra de Tramuntana, es un espectacular mirador tanto de la Sierra como del mar. Este pueblo es residencia de artistas, músicos y escritores desde el s. XIX. Especial mención para su cementerio. Valldemossa, situada en un emplazamiento elevado dentro de un valle y rodeada de olivos, almendros y espesa vegetación. Su principal atracción es la Real Cartuja, pero además las rutas de senderismo y el mercadillo de los domingos.

Recorrer Palma en segway es además de una divertida experiencia una forma cómoda de descubrir su inmenso y conservado casco antiguo. Eso si, precaución y respeto al resto de viandantes. En Segway Palma os darán todas las claves además de un guía.

Kite-surf en Illetes

Kite-surf en Illetes

Formentera, a la que se llega por ferry desde Ibiza, es la isla “hippy” y alternativa, remanso de tranquilidad. Bañada por unas aguas turquesas y con unos parajes naturales y acantilados espectaculares, esta es la isla del “buen rollo”, formando junto a Ibiza las Islas Pitiusas. Visitamos las calas de Saona o d’Illetes, auténticas maravillas de la naturaleza. La segunda además está dentro de un Parque Nacional, por lo que hay que pagar entrada para su conservación, una localización perfecta para deportes como kite-surf. Saona tiene todos los servicios además de un hotel. En la parte derecha veréis las construcciones típicas donde los pescadores resguardan sus barcas. Son varios los faros de la isla, pero los de Barbaria y Mola son los principales. Desde ambos, y con cuidado de no resbalarse, se puede contemplar la tranquilidad del mar Mediterráneo. En el faro de Barbaria además podéis acceder a una cueva, una ventana abierta al mar donde se sitúan músicos y parejas. Contemplar la puesta de sol tumbado en la playa, en soledad, con amigos o con tu pareja es un placer que no hace falta ni descubrirte. Fuera de temporada la oferta de restaurantes y alojamiento está limitada pero en el pueblo de Sant Ferran des Roques se encuentra el restaurante Can Forn, de cocina tradicional, donde debéis probar la ensalada payesa, los calamares y el pulpo.

Dalt Vila

Dalt Vila

Ibiza es la isla del glamour y de las “celebrities”. Pero nada mas lejos de la realidad pensar que todo se reduce a este estereotipo, ya que la oferta es amplia. Dalt Vila es una fortaleza en la que se encuentra la ciudad antigua, con calles empedradas y empinadas. Ahora es una zona cotizada por los artistas, lo mejor es callejear y perderse. Saliendo de Ibiza por la carretera PM-803 y siguiendo por la PMV 803-1 se llega a las calas de Es Cubells, d’Hort y Comte. Auténticos paraísos, de aguas turquesas y arena suave y blanca. Las puestas de sol y amaneceres en solitario o acompañados serán una experiencia inolvidable. A Comte se puede llegar en ferry desde Sant Antoni. En todas ellas hay restaurantes, para que podáis refrescaros y comer. La PM-V 803-1 os llevará hasta la localidad de Sant Antoni. Un icono del turismo en Ibiza, gracias a su bahía, atardeceres y el archiconocido local “Café del Mar”. No dejéis pasar la oportunidad de visitarlo y disfrutar de sus múltiples terrazas.

En cuanto a los restaurantes, han sido de lo más variopinto, Ummo, El Pesquero, Tast Club, La Brasa, Pereyra, Es Nautic. Pero eso os lo dejo para un artículo posterior.

Alojamientos:

Calle de Valldemossa

Calle de Valldemossa

Hotel Costa Azul. Con un ambiente desenfadado y juvenil y un trato exquisito. Las habitaciones son amplias, con todos los detalles, incluidas todas las conexiones que podríais necesitar perfectamente indicadas y etiquetadas. Si podéis reservad las habitaciones con terraza que tienen las vistas al puerto (las más cotizadas). Por supuesto, wifi gratis. Eso sí, el precio no es barato, pero es un hotel en Palma. El hotel Pachá. Aunque el recibimiento pueda parecer frío, la chimenea que hay en el hall os hará entrar en calor. Lo primero que llama la atención será el color blanco que está presente en todos los rincones. Las habitaciones amplias, con todos los servicios. El centro de control de luces es curioso, lo mismo que la puerta corredera entre el baño y la habitación. Tiene todo tipo de servicios.

Faro de Barbaria

Faro de Barbaria

Es Cubells

Es Cubells

Cala Comte

Cala Comte

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Archivado bajo Viajar por España, viajes

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